Ante la noticia publicada el pasado 27 de julio en EL DIARIO DE SEVILLA “Hartos de indigentes en la Macarena”, desde Hatento, Observatorio de Delitos de Odio contra las personas sin hogar, queremos manifestar que:

  • Lamentamos que, desde algunos medios de comunicación, las personas sin hogar sean tratadas de manera degradante y deshumanizante. Creemos que la publicación de las fotografías o vídeos que acompañan vulnera el derecho a la intimidad e informativamente no aportan valor. Lamentamos que las personas sin hogar, no sean tratadas con la dignidad y el respeto que toda persona merece.
  • Comprendemos la reacción de malestar generado en el vecindario, pero al mismo tiempo que señalamos que es importante contextualizar estos hechos como parte de un fenómeno que vulnera derechos como la seguridad, la vivienda y la salud y que impide el acceso a recursos básicos. Consideramos que las noticias relacionadas con personas sin hogar no pueden ser descontextualizadas de la extrema exclusión social y vulnerabilidad en la que se encuentran las vidas de estas personas. Reclamamos la presencia de periodistas expertos en sinhogarismo, exclusión social y residencial y pobreza en el abordaje de noticias relacionadas con personas sin hogar.
  • Queremos aprovechar esta noticia para invitar a la reflexión de por qué nos molesta que las personas sin hogar hagan su vida en la vía pública al mismo tiempo que mostramos indiferencia ante la realidad cotidiana de estas personas que viven y duermen en las aceras, los parques y los cajeros. Queremos invitar a revisar esa distancia simbólica que socialmente hemos construido entre “nosotros” y “ellos, las personas sin hogar”. Esta distancia, sin duda, es la que favorece que desarrollemos comportamientos deshumanizadores con las personas sin hogar, porque solo así podemos explicar nuestra convivencia diaria con esta vulneración de derechos humanos en nuestras puertas.
  • Recordamos que el 47% de las personas sin hogar afirman haber sufrido, al menos, un incidente o delito de odio y casi un 25% habrían sufrido agresiones de carácter físico basadas en la intolerancia y el desprecio hacia su situación de exclusión.

Desde Hatento nos gustaría invitar a la reflexión colectiva sobre las actitudes ciudadanas por las que exigimos nuestros mismos comportamientos y códigos sociales a personas que se encuentran en situación de extrema desigualdad y exclusión social.

Por último, queremos recordar que es fundamental no olvidar que el derecho a la vivienda se relaciona directamente con la calidad de vida, la seguridad y la salud de las personas, de forma que interacciona con los demás derechos fundamentales. Una sociedad democrática no puede permitirse abandonar más allá de los márgenes a parte de su ciudadanía.

Para más información o gestión de entrevistas, contactar con: comunicacion@hatento.org · #HATEnto