Imagen de una calle con coche

La pasada semana se conoció, a través de los medios de comunicación, el caso de una persona sin hogar que fue atacada en el coche donde solía dormir. Presuntamente una pareja incendió el vehículo aparcado en una parcela en desuso, provocando severas quemaduras a la persona que descansaba en su interior. La víctima permanece ingresada en un hospital con estado grave, debido a las quemaduras sufridas en abdomen y piernas.

Ante estos hechos, el Observatorio Hatento (impulsado por RAIS en el año 2015) quiere manifestar su más enérgica condena e indignación y solicitar que la investigación que se realice tome en consideración la motivación subyacente a la agresión cometida.

El Observatorio Hatento se ha puesto en contacto con Fiscalía de Málaga para la Igualdad y la No discriminación, con quien ya ha colaborado anteriormente, para mostrar su preocupación ante estos hechos tan graves y para conocer las actuaciones de la fiscalía especializada en este caso.

Según datos de Hatento (2015), el 47% de las personas sin hogar han sufrido un delito de odio en nuestro país y el 87% de estas agresiones no han sido denunciadas. Los incidentes y delitos de odio motivados por la aporofobia (fobia a las personas pobres) representan una realidad social que persiste de forma preocupante.

En este contexto, el Observatorio Hatento ha puesto en marcha una oficina virtual que permitirá recoger información sobre casos de incidentes y delitos de odio contra personas sin hogar con el objetivo de alimentar las investigaciones sobre este tema y apoyar y orientar a las personas afectadas en estos hechos. El formulario online ya está disponible.

En octubre de 2018 el pleno del Senado aprobó por unanimidad la toma en consideración de una proposición de ley para reformar el Código Penal e incluir en su artículo 22.4 la aporofobia como circunstancia agravante de la responsabilidad penal. Ahora esta iniciativa continúa su trámite parlamentario en el Congreso. Recientemente el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha comprometido también a apoyar esta necesaria reforma.

Es urgente e imprescindible que el Código Penal reconozca la especial vulnerabilidad que las personas sin hogar tienen frente a delitos basados en la intolerancia y los prejuicios, recogiendo la situación socioeconómica de pobreza y exclusión como una característica a proteger. Los delitos motivados por la aporofobia deben ser perseguidos y castigados.