Imagen de una calle con coche

Esta semana, hemos conocido por los medios de comunicación que, los pasados 23 de julio y 9 de agosto, dos personas en situación de sinhogarismo fueron apuñalas en varias ocasiones cerca de un albergue en el distrito de Nou Barris de Barcelona. Según han informado los Mossos, el agresor atacó a estas personas con un cuchillo, con escasos días de diferencia, provocándoles varias heridas. Según informa el periódico El Mundo, el presunto agresor fue detenido el pasado 12 de agosto.  

Antes estos hechos, el Observatorio HATEnto (impulsado por RAIS) quiere mostrar su más enérgica repulsa y condena y solicita que la investigación y el proceso judicial que se van a llevar a cabo tengan en cuenta la motivación subyacente a las agresiones cometidas. Según se recoge en la información publicada “los ataques se produjeron sin motivo aparente y que podrían tener un trasfondo de carácter racista”. Tal y como señalan diversas organizaciones internacionales y nacionales especializadas en la lucha contra los delitos de odio, uno de los indicadores clave para identificar el odio y la intolerancia como motivaciones de una agresión es precisamente que la esta se haya producido sin ningún motivo aparente. Sin embargo, más allá del posible carácter racista, ambas víctimas comparten la característica de experimentar una situación de sinhogarismo, de forma que consideramos imprescindible que las autoridades policiales y judiciales tengan en cuenta este extremo en las investigaciones que se realicen. 

Vivir en la calle supone una amenaza real para la vida de las personas sin hogar. El 47% de las ellas afirman haber sufrido, al menos, un incidente o delito de odio y casi un 25% han sufrido agresiones de carácter físico basadas en la intolerancia y el desprecio hacia su situación de exclusión. Desde HATEnto hemos puesto en marcha una oficina virtual con el objetivo de poder contar con más y mejor información sobre este tipo de incidentes y delitos. 

En este sentido, seguimos insistiendo en que es urgente e imprescindible que el Código Penal reconozca la especial vulnerabilidad que las personas en situación de sinhogarismo tienen frente a delitos basados en la intolerancia y los prejuicios, recogiendo la situación socioeconómica de pobreza y exclusión como una característica a proteger. Es necesaria una reforma del Código Penal que incluya en su artículo 22.4 la aporofobia como circunstancia agravante de la responsabilidad penal. Los delitos motivados por la aporofobia deben ser perseguidos y castigados. 

Asimismo, queremos recordar que el derecho a la vivienda tiene una relación directa con la seguridad, la calidad de vida y la salud de las personas. Una sociedad democrática no puede permitir que miles de personas vivan sin un hogar y viendo vulnerados sus derechos de forma sistemática.