Desde el Observatorio HATEnto, liderado por HOGAR SÍ, queremos mostrar nuestra enérgica condena ante la agresión a una persona en situación de sinhogarismo sucedida en O Grove. Según la información aparecida en diversos medios de comunicación, un joven atacó por la espalda a una persona sin hogar mientras otra persona se encargaba de grabarlo. En el vídeo se puede ver cómo, entre risas, el agresor coge carrerilla y empuja con fuerza a la víctima por la espalda.

Desde HOGAR SÍ hemos conocido que la Guardia Civil ha abierto una investigación y nos hemos puesto en contacto con la fiscal delegada de Delitos de odio y discriminación de Pontevedra para mostrar nuestra preocupación por estos hechos y solicitar su implicación en la investigación.

Aunque la aporofobia no es actualmente un agravante contemplado en el Código Penal, sí que es un elemento discriminatorio contemplado en el Plan Nacional de Lucha Contra los Delitos de Odio. Recientemente el Parlamento Europeo ha hecho un llamamiento para que se proteja a las personas en situación de sinhogarismo y se persigan este tipo de actos. Hechos similares cometidos contra personas en situación de sinhogarismo y después difundidos por redes sociales han sido investigados en el pasado como el caso de un youtuber que humilló a una persona sin hogar en Barcelona y fue condenado por un delito contra la integridad moral.

Queremos recordar que estar en situación de sinhogarismo supone una amenazara para la seguridad y la integridad física y moral. Según datos del Observatorio HATEnto, el 47% de las personas sin hogar afirman haber sufrido, al menos, un incidente o delito de odio y casi un 25% han sufrido agresiones de carácter físico basadas en la intolerancia y el desprecio hacia su situación de exclusión.

Además, reclamamos que el Código Penal reconozca la especial vulnerabilidad que las personas en situación de sinhogarismo tienen frente a delitos basados en la intolerancia y los prejuicios, recogiendo la situación socioeconómica de pobreza y exclusión como una característica a proteger. Es necesaria una reforma del Código Penal que incluya en su artículo 22.4 la aporofobia como circunstancia agravante de la responsabilidad penal, así como en el artículo 510 que persigue los comportamientos contra derechos fundamentales como la dignidad o el derecho a no ser objeto de discriminación.