Desde el Observatorio HATEnto, impulsado por HOGAR SÍ,  queremos mostrar nuestra preocupación por los actos aporofóbicos con los que cerramos este primer trismestre del año. 

Durante el primer trimestre de 2022 nos hemos encontramos terribles noticias como la de varios robos con violencia a personas en situación de sinhogarismo en ciudades como Barcelona, Cádiz y Murcia. Por nuestra parte, hemos puesto en conocimiento de las fiscalías de delitos de odio de Alicante y de la Oficina Nacional de Delitos de Odio estos hechos, por si consideraran necesario intervenir.

Según datos del Observatorio HATEnto el 47% de las personas en situación de sinhogarismo afirman haber sufrido, al menos, un incidente o delito de odio. Alrededor del 21% habría sufrido robos de sus pertenencias y un 23% habría sufrido agresiones de carácter físico, siendo las agresiones físicas una de las violencias que más impacto crean a las personas según sus testimonios. En el caso de las mujeres, además, más de un 24% denuncia haber sufrido agresiones sexuales. Estos datos tienen rostro y los vemos reflejados en actos como el que denunciábamos a principios de marzo, cuando un hombre joven insultó y agredió físicamente a una pareja, abusando sexualmente de la mujer y grabándolo con el móvil.

Seis de cada diez incidentes o delitos de odio analizados se producen durante la noche o la madrugada, cuando el nivel de protección y vulnerabilidad de las personas sin hogar es mayor. Durante estas horas, la afluencia de gente en las calles es menor y un acto tan cotidiano como es dormir, se convierte entre las personas en situación de sinhogarismo en un comportamiento de riesgo. Un 60% de los casos, el lugar en el que se produjo el incidente o delito de odio coincidía con el lugar donde estaba durmiendo la víctima. Como es el caso del terrible asesinato a una persona en situación de sinhogarismo en La Malagueta. El segundo en esta localidad en cuestión de tres meses y medio.

La aporofobia no es un caso aislado, continuamente encontramos actos que muestran la poca sensibilidad hacia las personas en situación de sinhogarismo, como el desalojo de una persona en silla de ruedas que dormía en un portal en Zamora, o el sonado fallecimiento del fotógrafo francés René Robert en las calles de París, porque nadie hizo nada por auxiliarle pensando que era una persona en situación de sinhogarismo. Encontramos durante estos meses otras personas que han muerto en la calle.

El sinhogarismo es una situación de negación de derechos básicos, como es el derecho humano a una vivienda. Pero no sólo, un hogar es un derecho que se conecta con otros como el derecho a la salud o el derecho a estar protegido. No nos cansaremos de repetir que vivir en la calle mata y que vivir en la calle es incompatible con el derecho a la salud. Nos negamos a que más personas mueran en la calle o  en naves abandonadas.

El tratamiento deshumanizante y culpabilizador que hacen algunos medios de comunicación hacia las personas en situación de sinhogarismo o los desalojos a los que estas personas se ven continuamente expuestas no sólo no ayudan a acabar con el problema, sino que criminalizan a estas personas y alimentan los prejuicios en los que se basan los incidentes y delitos de odio.

Juegan un papel importante en alimentar estos prejuicios las normativas municipales, como la recientemente aprobada en Alicante que sanciona con hasta 750 euros a quien duerma “de día o de noche en las vías y los espacios públicos” o la polémica propuesta en Sevilla que quiere «limitar el uso impropio» de los espacios públicos. Recientes investigaciones sugieren que la aprobación de este tipo de normativas legitima la violencia contra las personas en situación de sinhogarismo por parte de la ciudadanía. Nos preocupa ver esto reflejado en actos como los acaecidos en Valencia, donde un grupo de personas en situación de sinhogarismo levantó una falla para denunciar la violencia que sufren y fue vandalizada por los vecinos y vecinas.

Por este motivo, lanzamos una campaña para pedir  que en la Ley de Igualdad de Trato y No Discriminación que se está debatiendo actualmente en el Congreso de los Diputados se especifique la prohibición de normativas que promuevan la discriminación en el uso de los espacios o las vías públicas. Esta petición ya ha sido firmada por miles personas.

Desde HOGAR SÍ exigimos a los decisores políticos que se posicionen claramente por la solución al sinhogarismo. La mejor garantía de que una persona no se exponga a morir o a ser agredida mientras duerme en la calle es quedisponga de un hogar.